Ayuno y Abstinencia

–… Me puedes decir qué más hace falta para la santidad.
–Amor a la Cruz. Es otro de los requisitos –me respondió la Fidelidad, con una firme sonrisa en los labios; y agregó:
–Para ser santo hay que tener un cariño especial por los sacrificios. Es lógico, si fue Jesús quien abiertamente le dijo a sus discípulos: “Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz de cada día y me siga”. Éste es el punto de partida para llegar a ser como Él quiere que seamos. Un proceso parecido al suyo que, antes de ser glorificado, pasó por el calvario. ¿Sabías cuánto sufrió Jesús, en el calvario?
–Muy poco, supongo.
–Como el pueblo prefirió que se liberara a Barrabás, que sí era un malhechor, Pilato ordenó que Jesús fuera azotado. ¿Sabes como era el flagelo romano que se usaba en esa época?
–No, ni idea.
–Un látigo. Se abría en tres ramificaciones, cada una terminaba en dos bolitas, que propiciaban seis golpes. Jesús fue azotado por un verdugo alto y otro bajo. Esto se solía hacer en Roma para no acabar con la vida del condenado quien, recibiendo algunos golpes arriba y otros abajo, no moría desangrado. Jesús permaneció atado a una columna. Los verdugos fueron turnando sus azotes, unos tras otros, hasta llegar a la cuenta de cien latigazos. Seiscientos tajos que cubrieron de heridas su cuerpo.
Después, “los soldados llevaron a Jesús al palacio del gobernador y reunieron a toda la tropa en torno a Él. Le quitaron sus vestidos y le pusieron la capa de un soldado de color rojo. Le colocaron en la cabeza una corona de espinas. Doblaban la rodilla ante Él y se burlaban de diciendo: Viva el rey de los judíos. Le escupían la cara y le pegaban en la cabeza.” Así lo cuenta Mateo en su evangelio.

¡A Barrabás!, ¡liberen a Barrabás! Gritamos, tú y yo cada vez que elegimos el pecado. Él se dejó azotar por tus pecados y por los míos. Nosotros, en cambio, en cuanto se nos abre una pequeña herida, ante un pequeño sacrificio, una enfermedad, una dolencia… Cuando la Iglesia nos pide ayuno y abstinencia, solo una vez al año, clamamos al Cielo preguntando: “¿Por qué a mí, Señor? ¿Con qué derecho?”

Mañana habrá una nueva reflexión de Semana Santa.


Comentarios

Un comentario para “Ayuno y Abstinencia”

  1. Mauro on Abril 10th, 2006 5:47 pm

    La semana santa es muy importante, es importante y necesario evitar comer carne en estos dias, la gran mayoria toman estos dias solo para vacaciones lo cual no me parece justo, es necesario al menos visitar algun templo, recordar siempre estas fechas que marcaron el destino del cristianismo.

    Yo en realidad respeto mucho el sufrimiento de Jesús en la Cruz por nosotros, pero creo que no es necesario concentrarnos en el sufrimiento, yo en lo personal valoro mas sus enseñanzas durante su vida, una de las cosas que Jesús nos enseño es que debemos ser felices a pesar de las dificultades, yo lo interpreto como Debemos aprender a ser Felices, el sufrimiento es parte del aprendizaje y el crecimiento pero eso no es suficiente, la vida no es solo dolor, Jesus nos enseñó a Amar al projimo como a nosotros mismos, nos enseño a perdonar, nos enseño que a pesar del sufrimiento siempre triunfa el amor y la paz, es decir, no perdamos tanto tiempo de nuestras vidas concentrandonos solo en el sufrimiento, mas bien aprendamos el gran aprendizaje que deja el mismo, Jesús sufrió demasiado ese viernes santo por la tarde, si aceptó llegar ahi por nosotros es por el Amor y la Fé que tiene en nosotros, eso es algo que ningún Ser Humano normal es capaz de hacer.

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