Espera tranquilo la Resurrección
–Amar la Cruz es aceptar con alegría los pequeños sacrificios diarios. Es hacer lo mismo que hizo Cristo durante toda su vida, especialmente, en el camino al Calvario. Seguir sus pasos, andar por el sendero de la negación de uno mismo, es camino seguro para llegar a ser otro Cristo. Te explico por qué: para parecerse a Cristo hay que dejarse guiar por el Espíritu Santo.
El alma debe estar libre del egoísmo, que es la raíz de todo pecado. Y la única manera de matar al egoísmo es renunciando a uno mismo, en las pequeñas elecciones diarias. Esto lo explicó Cristo, cuando dijo que quien quiera ser como Él debería negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirlo. Jesús y el Espíritu Santo, se encargaran del resto. Pero si no hay lugar en tu corazón; nada de esto será posible.
Tomar la cruz y seguirlo implica renunciar por completo a uno mismo y entregarse a la voluntad de Dios. Sólo esta negación te liberará de los egoísmos. Cuando quieras acordar, la felicidad habrá invadido tu alma, tu corazón y toda tu persona.
Recuerda lo que te explicó la Felicidad, cuando te dijo: “Preocúpate por el sueño de los demás y podrás descansarás tranquilo”. El amor por las pequeñas cruces diarias te servirá de garantía para ser plenamente feliz, más tarde, en el Cielo.
¿Te das cuenta ahora por qué el Amor te decía que, para ser feliz, hay que llegar primero a la santidad? O sea, parecerse primero a Cristo.
Te estarás dando cuenta de que llegar a ser santo es un desafío que está al alcance de tus manos. Aunque todavía no estás decidido a emprender el viaje. Te sentís mal, entristecido, avergonzado por tus caídas y debilidades. Estás desanimado. Querés dejar de luchar por alcanzar tu santidad. Te falta confianza en vos mismo y sentís que no podés levantar tu cruz. Estás a punto de abandonarla…
Pero no pretendas tomarla toda. Tómala por uno de sus costados y vuélcala completamente sobre los hombros del Cristo del calvario. Ya verás que la cargará con gusto.
Confiado en Él, repetí esta oración: “Señor del madero, sobre tus hombros lo dejo todo: lo pasado, lo presente y lo que esté por venir”. Y prepara tu corazón para que el domingo resucite con el de Cristo.
Mañana será un día para el Señor y la Familia, por eso no habrá ninguna reflexión. ¡Felices Pascuas de Resurrección!
Comentarios
2 comentarios para “Espera tranquilo la Resurrección”
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QUERIDO PABLO:
Que hermosa reflexión, es lo que nos pasa a muchos. Cuando nos parece que la cruz es muy pesada, tendemos a abandonar.
Y es porque hemos tenido de todo, ( a pesar de…) entonces no aceptamos una contrariedad.
Cuando trabajaba en la escuela urbano-marginal, veía a los niños y se conmovía el corazón, como a todas las maestras, porque cada niño es una historia de abandono y miseria, entonces uno piensa, y si me hubiera a mi haber nacido alli??, ser como ellos.
Te aseguro que te enseñaban tanto de la vida, venían sin comer y bueno venían sin comer, no tenían padre o estaba en la cárcel, y bueno, lo iban a visitar, una
aceptación de lo que le toca vivir, y muy pocos estaban depresivos, pienso que es porque vivían el día a día.
Creo que eso es lo mejor, veía un poco de sabiduría,
o bastante sabiduría.
La verdad me enseñaron mucho.
Doy gracias a Dios por haber trabajado allí, y haber conocido muchos niños así.
Un abrazo en Cristo Jesús.
Silvia.
Cristo llevó la Cruz y murió crucificadoy no tenía
pecado, fue una aceptación completa.
Lo que pasa es que nuestra soberbia es mucha y lo peor es que no nos damos cuenta.
QUERIDO PABLO:
Si pienso de este modo porqué me cuesta tanto llevar mi cruz??, es que no soy coherente ??, tengo una depre que no puedo hacer casi nada, me duele el cuepo, me cuesta levantarme cada mañana?, me da rabia conmigo misma, porque no aguanto nada y eso que creo en Dios, y entonces Juan Pablo II, con todo lo que pasó ?, AMO A JUAN PABLO II, si LO AMO MUCHO, Dios quiera que lo encuentre en el cielo, y pueda conversar con él.
Porque se le murió la mamá, Emilia, la hermanita, el hermano, el padre, y lo aceptó todo, mirá que es la familia destruída, vivió la guerra, y siguió y siguió, porque somos tan blanditos?
Nos falta su FORTALEZA, y todavía le quedaba un largo camino. !que ejemplo de vida, Dios mío!!!
silvia.