¿De qué estás hablando, Whily?

Autor: Pablo Córdoba

–No has escuchado lo que vengo diciendo. No tenemos tiempo para pensar en el amor. Nosotros queremos ser felices. ¿Eres ciego, o te haces? -le dije al Amor.
–Los ciegos son ustedes -me respondió.
–¿Por qué?
–No se dan cuenta de que el amor es el camino para alcanzar la perfección.
–No dije que los hombres busquemos la perfección. Buscamos la FELICIDAD. Queremos ser FELICES. No, perfectos. Eso de la perfección no nos importa para nada –le expliqué.
–Así que quieren ser felices pero no quieren ser perfectos -dijo soltando una corta carcajada.
No les interesa alcanzar la plenitud personal. Tampoco están dispuestos a amar fuera del contexto de esa sensiblería erótica… ¡Están liquidados! Lamento decirlo, pero no quiero que además digan que el Amor es mudo.
–No quiero seguir hablando de algo que no conozco qué significa.
–Perfeccionar quiere decir acabar algo completamente, dándole el mayor grado posible de bondad o excelencia. En el caso de las personas, hay que hablar de bondad.
Perfeccionarse significa hacerse bueno; y el único modo de hacerse bueno es amando. La persona se perfecciona en la medida en que hace el bien a los demás.
-¿Qué tiene que tiene que ver la perfección con el amor? Estábamos hablando del amor…
–Mucho -respondió pacientemente y sin quitar la sonrisa de su rostro.

Amar es hacer el bien a los demás. Por otro lado podemos decir que, para perfeccionarse hay que hacer el bien a los demás. En este sentido: perfeccionarse y amar es una misma cosa.
Amando es la manera como una persona alcanza mayor grado de bondad y se parece más a Dios, que es todo bondad.
Eso es la santidad: el esfuerzo del hombre por amar a los demás cumpliendo la voluntad del Creador.
¿Cuál es la consecuencia lógica del amor?
La felicidad.
Entonces; quien quiera ser feliz, lo primero que ha de hacer será buscar la santidad.

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Comentarios

Un comentario para “¿De qué estás hablando, Whily?”

  1. silvia Rosa Gonzalez on Agosto 20th, 2006 12:51 pm

    QUERIDO PABLO:
    Y si, la única posibilidad de ser feliz en este mundo es amando, eso no significa que no sufras, porque cuando amas a veces sufres por las personas que amas.
    Por eso parece que los curas y monjas, en este mundo van a contrapelo, no los entienden desde afuera, y que equivocados están!!!!. Pobrecitos, no conocen la felicidad en realidad, solo se llega así viviendo y amando a Alguien, ellos están felices, enteritos, no despedazados como los que estamos afuera, tendrán sus luchas también, no lo dudo, porque el coludo está en todas partes, pero están en posibilidad de estar más en paz.
    Cuando le piden” castidad,” los del mundo no lo entienden y piensan en muchos casos, que no es así.
    Y sí se puede ser feliz, siendo casto, buscando en forma inteligente la paz de los hermanos, ayudándolos. Sobre esto recuerdo en los retiros con el Padre Carlos Aldunate, que en medio del retiro, podíamos hablar con él, sobre cualquier cosa o duda, y tenerlo para nosotros solitos al Padre Carlos, era impensable para los carismáticos, y él seguramente era muy feliz de poder ayudarnos , porque se notaba, en las distintas dificultades que le preguntábamos.
    Era una conversación cordial, sincera, abierta, como la de un verdadero padre, sin retos, sin cosas raras, dádonos consejos a nuestras tortuozas vidas, salíamos de allí nuevos, contentos, , porque habíamos encontrado una respuesta sana a nuestras dificultades de vida.
    Y él se notaba feliz, desde que comenzaba el retiro a las 9 hs. cuando lo esperábamos para la enseñanza.
    un beso silvia.
    Pido a Dios la posibilidad de volver a hacer un retiro con el Padre Carlos.

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