“Sí, yo soy el Hijo de Dios”

–No soy el único que cometió pecados -le dije.

–No. Desde los primeros días de la creación, el hombre le viene fallando a su Creador. Pero Éste, lejos de abandonarlos, les da una nueva oportunidad y les promete un mediador: alguien capaz de reconciliarnos con Él. Renueva su confianza en el hombre, pero esta vez elige un pueblo: el pueblo judío, al que durante años había preparado para recibir al Mesías, el hijo de Dios hecho hombre.

Yo hacía silencio. Ella continúo:

-Entonces, una mañana, un ángel se le apareció a una virgen que vivía en Nazaret, ciudad ubicada en la región de Galilea, y le dijo: “No temas María, el Señor está contigo. Vas a quedar embarazada y darás a luz a un hijo, que pondrás por nombre Jesús. Será grande y con razón lo llamarán Hijo del Altísimo”. En ese instante, el Hijo de Dios se hizo hombre en el seno de esta mujer. El niño creció en Nazaret, trabajó, se cansó, tuvo amigos, lloró y sufrió como cualquier ser humano.

–Y a todo esto: ¿Dios qué dijo?

–En el momento en que Jesús recibió el bautismo se oyó una voz celestial que dijo: “Este es mi hijo muy amado, el elegido”. Aquel Dios, que había prometido un Salvador, confirmó personalmente que Jesús de Nazaret, su hijo, era el intermediario prometido. El Mesías.

–¿Cristo qué dijo de sí mismo?

–“¿Tú eres el hijo de Dios?”, le preguntaron los judíos antes de condenarlo, en el juicio que le hizo Caifás. Él contestó: “Sí, yo soy el Hijo de Dios.”

–Ninguna de estas cosas dicen que Cristo es Dios …y estábamos hablando de ese tema.

–Lo dijo antes, cuando afirmó: “Mi Padre y yo somos una misma cosa”. Es lo mismo que decir que Cristo es Dios.

“Necesito más pruebas”, podrás decirme. Te invito a leer el capítulo 1 de san Juan, el 8 de la carta a los Romanos de san Pablo y el 12 de san Marcos.
También la parábola de los viñadores, a san Mateo: “Nadie conoce el Hijo, sino el Padre y nadie conoce al Padre…”, a San Juan: “Mi padre obra, y yo obro juntamente con Él”, la carta a Filipense: “Jesucristo, teniendo la naturaleza de Dios, tomó figura de siervo” y, especialmente, a San Juan 20, 27.

Del ebook: Oler a Nuevo
Colección Parate y Pensá


Comentarios

2 comentarios para ““Sí, yo soy el Hijo de Dios””

  1. silvia Rosa Gonzalez on Septiembre 19th, 2006 11:39 pm

    QUERIDO PABLO:
    Sabes una cosa???, no sé si puedo escribirlo por mail, pero después de lo que ví, TE ASEGURO, que eso que comentas ES CIERTO, para Dios NO hay nada imposible, y me parece que sufrió tanto, porque somos malos, envidiosos, mal pensados, y ËL, que es tan bueno, no abrió la boca, porque al final, aunque se defendiera le iba a pasar lo mismo. Iba a morir crucificado, porque, ¿qué se cree este, que es el hijo de Dios??. Es la envidia que nos carcome a todos los seres humanos.
    No es un cuentito de hadas, es VERDAD.
    Para mañana leeré las citas que nombras, y a lo mejor se me ocurre otra cosa.
    Sí, hemos nacido para amar a Dios, sino la vida no tendría sentido, saber que nos puede esperar un cielo maravilloso, lleno de amor y bondad, eso es lo que da fuerza para seguir….
    Tengo en casa un nietito de siete meses, y al verlo, pienso, “todo esto viene de Dios”, sino de dónde??.
    Todo está hecho por ËL, y a la perfección.
    Mirar un bebé, su desarrollo constante, sabes como trabaja con sus juguetes, para comenzar a manejar sus bracitos, sus piernitas, y cuando come, es una delicia.
    Bueno, Besosos silvia.

  2. silvia Rosa Gonzalez on Septiembre 20th, 2006 10:07 pm

    QUERIDO PABLO:
    Hoy, casi no voy a escribirte, porque tengo una aflicción, una angustia, a punto de querer morir, ya sé que no debería quejarme, porque Dios me ha dado demasiado, demasiado, cuando pienso en esos niños mendigos que tenemos enfrente de casa, lo vemos todos los días, sin familia constituída, y se ponen resentidos, algunos, no todos, los justifico plenamente, porque ni a Dios pueden conocer, porque es muy difícil llegar a ellos,
    pienso, que la pastoral carcelaria, sería de mucho provecho, porque están allí, y aunque es difícil, por lo menos gente que esté bien preparada, podría hablarles de que hay un Dios que los ama, así como están
    saludos silvia.

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