Espera confiado la Resurrección

Autor: Pablo Córdoba
Fuente: www.pablocordoba.com

–Amar la Cruz es aceptar con alegría las dificultades diarias. Es hacer lo mismo que hizo Cristo durante toda su vida, especialmente, en el camino al Calvario. Seguir sus pasos, andar por el sendero de la negación de uno mismo, es camino seguro para llegar a ser otro Cristo. Te explico por qué: para parecerse a Cristo hay que dejarse guiar por el Espíritu Santo.

El alma debe estar libre del egoísmo, que es la raíz de todo pecado. Y la única manera de matarlo es renunciando a uno mismo, en las pequeñas elecciones diarias. Esto lo explicó Cristo, cuando dijo que quien quiera ser como Él debería negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirlo. Jesús y el Espíritu Santo, se encargaran del resto.

Pero si no hay lugar en tu corazón; nada de esto será posible.

–Concretamente, ¿a qué te refieres?

–Tomar la cruz y seguirlo implica renunciar por completo a uno mismo. Concretamente es entregarse a la voluntad de Dios. Sólo esta negación te liberará de los egoísmos. Cuando quieras acordar, la felicidad habrá invadido tu alma, tu corazón y toda tu persona.

Recuerda lo que te explicó la Felicidad, cuando te dijo: “Preocúpate por el sueño de los demás y podrás descansarás tranquilo”. El amor por las pequeñas cruces diarias te servirá de garantía para ser plenamente feliz, más tarde, en el Cielo.

¿Te das cuenta ahora por qué el Amor te dijo que, para ser feliz, hay que llegar primero a la santidad? O sea, parecerse primero a Cristo.

Llegar a ser santo es un desafío que está al alcance de tus manos. Aunque todavía no estás decidido a emprender el viaje. ¿Te sientes mal, entristecido, avergonzado por tus caídas y debilidades? ¿Estás desanimado? ¿Quieres dejar de luchar y abandonarlo todo? Te falta confianza en ti mismo… Estás a punto de dejar tu Cruz. ¿Sientes que no la puedes levantar?
No pretendas tomarla toda. Tómala por uno de sus costados y vuélcala completamente sobre los hombros del Cristo del calvario. Ya verás que la cargará con gusto.
Confiado en Él, repetí esta oración:
“Señor del madero, sobre tus hombros lo dejo todo: lo pasado, lo presente y lo que esté por venir”. Y prepara tu corazón para que el domingo resucite con el de Cristo.

¡Deseo Recibir en mi Casilla de Mial totalmente GRATIS,
las 6 Reflexiones Cortas de Semana Santa!


Comentarios

5 comentarios para “Espera confiado la Resurrección”

  1. silvia on Septiembre 1st, 2007 10:58 pm

    QUERIDO PABLO:
    Sabés que este texto tiene mucha sabiduría??,porque hay cosas que las queremos cambiar y pobre de nosotros, no podemos, hay que confiar más en Dios,no te voy a decir que soy una gacela, me retobo, peleo, me revelo, pero es mi forma de ser, o de lo que pasó en mi familia, pero ahora he comenzado a no contestarle a mi marido cuando veo que se pone odioso, porque es peor, me callo, me hago la tonta, (que no me cuesta mucho)y ya no pelea más.
    Y te digo que he aprendido mucho de mi nuera, porque ella hace lo mismo, pienso que es hasta una forma inteligente de soportar a los hombres,porque cuando se ponen pesados, SON PESADOS.
    Como verás el sexo opuesto no me interesa, aunque no tengo ninguna desviación rara, simplemente amo “la libertad”, pero bueno las cosas están ya así, no voy a cambiarlas después de 40 años.
    Acepto lo que me toca, o trato al menos.
    saludos silvia.

  2. silvia on Septiembre 10th, 2007 1:46 am

    QUERIDO PABLO:
    O sea, que sería aceptar todo lo que pasa con resignación, eso sería la Santidad??.
    Y dejar de decir o pensar. porqué me sucedió esto a mi?, porque ??, allí estaríamos un poco más cerca??
    silvia.

  3. Administrador on Septiembre 10th, 2007 9:46 am

    Amiga Silvia:

    Una vez más gracias, gracias por tu participación. Efectivamente tal como tú dices el saber aceptar no con resignación sino con amor y por amor a Cristo, te ayudará a estar más cerca de Él o de tu santidad, es lo mismo.

    No te estoy invitando a una resignación derrotista, cansada, agobiada… sin ilusiones ni esperanzas; sino todo lo contrario: Una ACEPTACIÓN para transformar, para vencer, para derrotar… para REDIMIR. Tal como lo hizo Cristo en la Cruz. Una aceptación serene, confiada, que espera en Dios y no cae en la desesperación… sino todo lo contrario.

    Espero a ver respondido tus inquietudes. De no haber sido así, me lo dices y seguimos conversando. Mi cariño, Pablo Córdoba.

  4. silvia on Septiembre 11th, 2007 12:08 am

    QUERIDO PABLO:
    Sí, has respondido a mis preguntas, gracias, la agradecida soy yo. Es que no es mi temperamento aceptar las cosas porque sí, ahora si me dicen que por Jesús, bueno, cuando joven quería cambiar el mundo, pero desde la violencia,
    sin dar participación a Dios, quería que fuera más justo, y no me importaba perder la vida en ello, pero el destino me fue dando palos, hasta que aprendí que no es mucho lo que se puede hacer, solo pequeñas cosas, creí que Cuba sería un paraiso, y ahora, me llegan noticias de primera mano, que hay una pobreza extrema, a veces no hay electricidad, se le queman las heladeras, que las pagan con créditos en dólares, comida tampoco hay, comen mucha banana para no tener hambre, y todo en general lo pagan precio dolar, entonces era todo falso, y contra el imperialismo no se puede.
    Es triste, pero es así. Si no es el imperialismo de EEUU es el comunismo que es peor, no hay salida,sólo aguantar lo mejor posible,donde le toque, entonces no podemos hacer nada, o muy poco,
    Si Juan Pablo II, lo vivió y lo combatió, es porque no era bueno, porque a él le tengo plena confianza, ha sido un hombre muy valiente e inteligente.
    Mi yerno tiene un compañero cubano en la facu, y no tienen (en Cuba) ni agua tratada como corresponde)pobres cubanos!!, pero y los marginados de toda latinoamérica?? es lo mismo.
    Decime dónde te envío la torta?? o el postre??
    A veces me salen ricos.
    cariños silvia.

  5. Brenda on Febrero 20th, 2008 8:24 pm

    Gracias x su información y reflexiones, ayuda mucho la gente como usted que pone a disposición de los demás pensamientos y reflexiones que nos acercarán más al Señor, y sobre todo a los jóvenes, en lo particular a los de mi parroquia ya que a ellos va dirigida esta lectura en nuestro oasis de oración de cada miércoles….Dios lo bendiga….

Deja tu comentario





Me reservo el derecho de publicación.