Basta de quejas, ¡marioneta!

Hay situaciones en la vida que son inevitables y otras que no se pueden modificar. Entonces, ¿para qué continuar con las quejas?:

“Si no me hubiera accidentado… Si tuviera empleo… Si fuese sano… Si no estuviera en silla de ruedas…” ¡Basta de vueltas! ¡Cansas a todos con tus quejas!

Si quieres puedes conocer el libro al que pertenece esta reflexión ¡Seguí Remando! Hasta superar el Dolor


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