Adversidad
Si la semilla no cae en tierra y desaparece…
no germinará. Encuentra en tus esperas
oportunidades para germinar.
Si la situación fue inevitable y es imposible
de modificar. ¿Me puedes decir para qué te quejas tanto?
Si lo que estás buscando es consuelo.
Recuerda que el verdadero se encuentra en Dios.
Pablo Córdoba.
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2 comentarios para “Adversidad”
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QUERIDO PABLO:
Sí, lo que dice ese trozo de reflexión es cierto. Lo hecho, hecho está. Ya no se puede modificar nada, lo que pasa que por ahí tengo mis pataletas de rebeldía, creo que todos los tenemos, siempre hay algo que no salió como pensábamos o nos hubiera gustado.
No busco consuelo, pienso en Jesús “TODO” el tiempo, cuando veo a mi nietito de 8 meses, sus risas, su aprender a caminar, sí, es lo que Dios habrá querido para mí.
Virgen María, enséñanos a decir AMÉN, y cómo cuesta.
En un mail me preguntabas por qué busco el por qué de todo, te cuento que eso no es mío, sino del querido Padre Agustín, después de la Oración en asamblea, cuando habíamos orado mucho y venían los testimonios, casi siempre los hacía pasar adelante para contar lo que habían sentido, él los abrazaba con su brazo izquierdo tomándolos de la espalda para darle fuerza y fortaleza, y allí, después que habíamos hablado, él nos explicaba los por qué de cada situación.
Entonces los que íbamos nos acostumbramos a eso.
A veces estábamos medio despistados, y él nos decía por qué habíamos sentido miedo, u odio, o rencor, y con la cancha que tenía no se le iba nada.
A veces con sólo mirar a una persona ya sabía cual era su rollo.
Pienso que eso es un don que Dios le había dado, además de otros muchos.
Y llevaba todo muy bien, porque en medio, hacía unos chistes, para no hacerlo tan dramático y triste, por supuesto sin burlarse de nadie.
Tiene un manejo de grupos difíciles que no te puedo explicar.
Y además con el AMOR que lo caracteriza.
Y ya era un hombre de cierta edad, 70 o más, estaba enfermo, con diabetes y otras cosas, así que ahora ya debe ser de mucha edad para hacer retiros de esa naturaleza, pues para un sacerdote, pienso es mucho desgaste.
Todos los que fuimos allí, lo hemos querido tanto como persona, que jamás lo olvidaremos.
Y estaba en todo, revisando la cocina, si se tapaban las cloacas, si la tapábamos con la yerba del mate en las habitaciones, que no hicieramos ruido a la noche, porque había personas que tenían que descansar, que no dieramos portazos, porque se escuchaba mucho.
Un abrazo en Cristo Jesús.
silvia.
Es verdad lo que dice,la palabra si uno no hace caso a la palabra de DIOS no germinara en nuestros corazones,debemso ser como esa semilla que cayó en buena tierra ,y asi nosotros practicar la palabra de DIOS con hechos.Y pedirle a PAPÁ LINDO que nos ayude y fortalescamos en su AMOR.
DIOS LOS BENDIGA.