Autor: Pablo Córdoba
Charla: Convivencia Matrimonios Fasta.
Un día un hombre fue convocado a la guerra y tuvo que abandonar su esposa y sus tres hijos por varios años.
Los primeros meses fueron muy duros para la mujer que debió hacerse carg o sola de los hijos, pero poco a poco se fue adaptando y acostumbrando a la ausencia.
La mujer descubrió que no era tan complicado hacer reparar el automóvil y los artefactos del hogar a medida que se iban descomponiendo.
Ya no tenía con quien platicar sobre la crianza de los niños y sobre las dificultades en la escuela y en su trabajo, por eso acudió a sus amigas.
Pidió ayuda a su madre y esta se la brindó gustosamente. Se hicieron muy amigas: juntas organizaban las fiestas de cumpleaños y demás eventos familiares. Entre la madre y las amigas, ya no le quedaba tiempo de echar de menos a su esposo
Un buen día el esposo regresó de la guerra.
La mujer acostumbrada a resolver todos los asuntos sola, ya no recurría a su esposo como antes. Esté comenzó a pasar cada vez más tiempo en el sillón y más horas frente al televisor.
Entonces ella actuaba como si el esposo hubiera muerto en la guerra, cuando en realidad estaba viendo televisión.
Las cuestiones más complicadas los seguía resolviendo con su psicólogo y, las cuestiones domésticas con la madre. Todo siguió como antes.
Te cuento esto con la intensión de ayudarte a pensar en TU MATRIMONIO.
Si eres esposa, no te comportes como la viuda que no era viuda. Si eres el esposo, recuerda antes de encender el televisor, que vuelves del trabajo, no de la guerra.
Pablo Córdoba – Orientador Personal



Bueno en esta pequeña historia, esta visto, que a veces nosotras somos la que no dejamos que nuestros maridos se involucren en la vida familiar cotidiana, NOS CREEMOS SUPER PODEROSAS, y solo pedimos ayuda cuando nuestra lengua arrastra el piso, ¡¡¡QUE BUENO SERIA !!! DE A POCO IR INTENTANDO INVOLUCRAR A NUESTROS MARIDOS EN LA VIDA DIARIA, PARA ELLO, DEBEMOS DAR UN PASO AL COSTADO Y OBVIO QUE A VECES NO NOS JUSTARÁ COMO LO HIZO, PERO LA BUENA VOLUNTAD ESTÁ Y ESO ES LO IMPORTANTE……….NUNCA UTILIZAR FRASES COMO “NADIE LO HACE COMO YO” SEGURO QUE ES ASI, PERO LAS OTRAS PERSONAS TIENEN DISTINTO SEXO, PENSAMIENTOS DIFERENTES Y COMO SI ESTO FUERA POCO, FUERON CRIADOS DE OTRA MANERA.¡¡¡ VAMOS DEMOS OPORTUNIDAD AL OTRO DE SENTIRSE UTIL!!!!Gracias
Gracias Gabriela por tu testimonio. Valiente, claro, certero.
Estoy seguro que más de una mujer, esposa con la sana intensión de ser una super mamá y una super esposa, se verá reflejada en tus palabras y tomará para bien tu consejos.
Gracias por ayudarnos a todos a reflexionar, Pablo Córdoba.