Basta de quejas, ¡marioneta!
Hay situaciones en la vida que son inevitables y otras que no se pueden modificar. Entonces, ¿para qué continuar con las quejas?:
“Si no me hubiera accidentado… Si tuviera empleo… Si fuese sano… Si no estuviera en silla de ruedas…” ¡Basta de vueltas! ¡Cansas a todos con tus quejas!
Si quieres puedes conocer el libro al que pertenece esta reflexión ¡Seguí Remando! Hasta superar el Dolor
Ver artículo completo.¡Preferiría que no me quiera!

Autor: Pablo Córdoba
Justamente porque te ama permite tus padecimientos. Tendrás que aprender a convivir con esa cuota de dolor, sea mucha o poca, que permite que padezcas. “Si es así, preferiría que no me quiera”, te estarás diciendo.
… Si la enfermedad te llevó a replantearte la vida; si la muerte liberó al ser querido de la angustia; si el desempleo te abrió a la providencia… fue porque era mejor que así sucediera. De lo contrario, Dios no lo hubiera permitido.
Hay 3 comentarios, te invito a opinar
Dios no duerme siesta
Autor: Pablo Córdoba
No es indiferente ante tus problemas y dolencias. No es un anciano que pasea por los jardines eternos, sino un padre que interviene para que sus hijos se fortalezcan en la adversidad.
Vivimos convencidos de que es un dios lejano y que su paternidad es simbólica. Cuando en realidad es Dios y Padre al mismo tiempo; y, estando a tu lado, también está en el Cielo.
Debemos tratarlo como un niño que, de noche, le pide a su padre que deje la luz prendida; que busca su mano cuando ladran los perros. ¿Qué te hace pensar que es capaz de negarte su luz y consuelo?
Haz el intento: dile que tienes miedo. Reconoce tu debilidad y reacuérdale que solo no puedes hacerlo …y verás, que sin ruidos de palabras, encenderá la luz de tu alma, acercará su mano y te dará su consuelo.
No es un relojero que hizo andar el Mundo y se acostó a dormir la siesta. ¡Ése no es el Dios que por amor hizo el Universo y que envió su Hijo a la Tierra!
Necesito palabras que me ayuden a sentirme mejor
Ver artículo completo.
Hay un comentario, te invito a opinar


