Mi LinkedinMi TwiterMi FacebookRSS de las notas
Pablo C贸rdoba, tu amigo escritor.
Pablo C贸rdoba, tu amigo escritor.

Posts etiquetados con ‘Consultas a Pablo C贸rdoba’

 
 

Algunos matrimonios me han comentado en sus consultas que sienten una especie de baj贸n o des谩nimo, no s贸lo ante la vida, sino tambi茅n en sus matrimonios. Algunos de ellos se lo atribuyen al hecho de que no han podido tener hijos. Pens茅 en ellos cuando le铆 este art铆culo donde se comentan algunas ideas del escritor Piero Ferruci.

Otros, han acudido a m铆, con alguna de las partes ya convencida de que lo mejor para ambos y en especial para lo chicos, cuando existen, es acabar con ese matrimonio en crisis y probar con la separaci贸n, al menos por un tiempo -suele acotar el qeu lo propone.

Se los dejo porque lo veo claro, alentador y porque estoy seguro de que encontrar谩s en 茅l alguna idea que te ayude a encontrar la soluci贸n a tus problemas,

A continuaci贸n el art铆culo.

El 煤ltimo libro de Piero Ferruci, “Nuestros maestros los ni帽os” ya ha sido traducido a 11 idiomas. All铆 茅l dice: “Ha hecho falta tiempo, pero al final me he dado cuenta: la relaci贸n con mis hijos pasa a trav茅s de la relaci贸n con mi mujer. No puedo tener con ellos una buena relaci贸n si mi relaci贸n con ella no es buena”.

La experiencia cl铆nica de Ferruci le ha demostrado que “cada ser humano es el resultado de la relaci贸n entre dos individuos:su padre y su madre. Y esa relaci贸n sigue viviendo dentro de nosotros como una armon铆a bell铆sima o como una laceraci贸n dolorosa.

La relaci贸n entre nuestros progenitores -dice Ferruci- nos constituye en lo que somos. Y esto es verdad tambi茅n en la 茅poca de la familia dormitorio, de los progenitores single, de la fecundaci贸n artificial, de la manipulaci贸n gen茅tica, de los vientres de alquiler, de los bancos de espematozoides… Un ni帽o siente con todo su ser la relaci贸n entre sus progenitores, sea cual sea, la siente en s铆 mismo.

Si la relaci贸n est谩 envenenada, el veneno circular谩 por su organismo. Si la atm贸sfera no es armoniosa, crecer谩 en la disonancia. Si est谩 llena de ansias e inseguridades, tambi茅n su futuro ser谩 incierto”.

La conclusi贸n entonces parece clara: si quieres ser un buen padre, s茅 un gran marido. Si quieres ser una buena madre, s茅 una gran compa帽era para tu marido. Esto que parece simple, en la pr谩ctica no lo es. 驴Por qu茅? Ferruci responde en primera persona, con gran humildad:

A veces he olvidado esta realidad. He tenido demasiada confianza. Sabiendo que nuestra relaci贸n va bien, la he dejado all铆”. Abandonada la relaci贸n a su propia suerte, pronto aparecen los disgustos, las recriminaciones. Cuando un matrimonio reacciona a tiempo y recupera lo bello de su amor, los primeros en darse cuenta son los hijos. Y cuenta su propia experiencia, despu茅s de una temporada en que, obsesionado por escribir sus libros, comenz贸 a levantarse a las 5 de la ma帽ana y a pasar el d铆a rabiando por el ruido y las interrupciones:

“Comenc茅 a sentirme deprimido, algo no andaba bien. Al fin comprend铆 lo que sab铆a pero no quer铆a admitir. El orden de mis prioridades estaba equivocado.

Decid铆 devolver a Vivien, mi mujer, un marido que no se cayera de sue帽o. Despu茅s ocurri贸 algo sutil y sorprendente. Mejor贸 la relaci贸n entre Emilio y Vivien. No es que fuese una relaci贸n mala, pero hab铆a algo que no me gustaba. A menudo Emilio era descort茅s con ella y hablaba conmigo como si Vivien no existiera, ignor谩ndola como el machista m谩s encallecido. Despu茅s lo he entendido: Emilio me mostraba cu谩l era mi actitud hacia Vivien… Era yo quien la transformaba en una sombra. Por fortuna me di cuenta a tiempo”.

驴C贸mo mantener y mejorar constantemente la relaci贸n conyugal? Este autor italiano es un gran rom谩ntIco y cree que la fuente de amor para los esposos radica en el recuerdo de sus mejores momentos.

“Al contrario de lo que muchos piensan, yo creo que el hecho de enamorarse es el instante m谩s aut茅ntico de la relaci贸n entre dos personas; es cuando ellas ven que todas las posibilidades se abren ante ellas, cuando tocan la esencia y belleza del amor… Ante los ojos de mi mente desfilan nuestros momentos m谩s luminosos: el primer paseo juntos, la decisi贸n de casarnos una tarde de septiembre, Vivien que acude a recibirme al aeropuerto un d铆a de lluvia, el concierto durante el embarazo de Emilio…

Todo eso es el origen, la fuente: el lugar en que todo va bien y es perfecto. Resulta positivo regresar de vez en cuando a los or铆genes y beber de aquella fuente de agua pura”.


P.D.
Espero te ayude a comenzar a resolver tu situaci贸n y revertirla.

Pablo C贸rdoba
Tu amigo escritor

 

En reiteradas ocasiones he recibido diferente reclamos, en el que alguna de las partes (generalmente mujeres) me dice que est谩 cansada que su suegra se intrometa en sus asuntos conyugales, otras se quejan que la madre sigue influyendo en demas铆a sobre el hijo. Todos los casados, tenemos de ambas partes, algo que decir o criticar de la familia pol铆tica.

Este art铆culo, escrito por el reconocido especialista en temas de familia, Fernando Pascual,
siembra los principios b谩sicos para entender lo que ser铆a una relaci贸n sana y muestra los l铆mites que todas las partes deber铆amos respetar.

Espero saquen y buen provecho y sirva de respuesta a quienes est谩n buscando soluci贸n a este tipo de problemas. Con el cari帽o de simpre, Pablo C贸rdoba.


A continuaci贸n el art铆culo completo:

“Desde antes de la boda, y con modalidades m谩s concretas despu茅s de la misma, un hombre y una mujer que se casan establecen puentes de relaci贸n con las familias de 茅l y de ella.

El esposo conoce a la familia de la esposa, la esposa a la familia del esposo. Los respectivos padres empiezan a tratar al yerno o a la nuera con mayor intensidad, al mismo tiempo que modifican muchas veces el modo de relacionarse con el propio hijo. Todo ser铆a relativamente sencillo si cada uno ocupa su lugar y no supera sus l铆mites.

Los suegros son buenos suegros cuando respetan la opci贸n matrimonial del hijo o de la hija, aunque en no pocas ocasiones sientan cierta prevenci贸n hacia la otra parte. Quiz谩 porque pensaron que su hijo o hija escogieron mal, o que se precipitaron, o que el yerno o la nuera no tienen las cualidades que los suegros desear铆an, etc茅tera. Otras veces no hay prevenciones o disconformidades, pero en la vida concreta se producen interferencias m谩s o menos problem谩ticas desde la familia pol铆tica hacia la nueva familia.

La situaci贸n vista desde los esposos puede ser muy variada. Quiz谩 uno de los dos (o los dos) sigue muy enganchado de sus propios padres, hasta el punto de insistir continuamente en comer o cenar con ellos, o en invitarlos a casa. En ocasiones la otra parte se siente molesta, desea m谩s independencia, comienza a reprochar al c贸nyuge por seguir tan aferrado a su familia de origen y da帽ar as铆 el camino de maduraci贸n de la pareja.

Otras veces uno de los esposos adquiere un papel dominante y exige a la otra parte un corte radical, incluso excesivo, hacia sus padres. En estos casos puede llegarse a imposiciones arbitrarias que hieren el coraz贸n de la parte 鈥渟ometida鈥: la esposa o el esposo dominado sigue siendo hijo y, seguramente, conservar谩 el cari帽o hacia sus padres, aunque el c贸nyuge busque separarlo de ellos.

Como se intuye, las situaciones que pueden darse son muchas y complejas. Las que acabamos de esbozar son s贸lo algunos casos problem谩ticos. Lo cierto es que las parejas tienen con frecuencia serias dificultades en armonizar el cari帽o y el trato debido hacia sus propios padres, por un lado; y por otro, la autonom铆a adecuada que necesita la nueva familia para configurarse y recorrer su propio camino.

Por eso resulta de ayuda recordar dos ideas que tienen importantes aplicaciones. La primera es que un hijo es siempre un hijo, y unos padres son siempre padres, aunque el hijo contraiga un matrimonio y empiece a vivir en una casa propia.

Ello significa que el matrimonio no puede convertirse en una ruptura inhumana y dolorosa respecto del propio pasado. Cada hijo debe reconocer qu茅 merecen sus padres, c贸mo mostrarles cari帽o, en qu茅 asuntos (sobre todo si son mayores) habr铆a que ayudarles.

La segunda idea es que la nueva familia, si no existen enfermedades de tipo psicol贸gico o niveles de inmadurez graves, est谩 llamada a configurarse desde la pareja, sin injerencias abusivas desde las familias pol铆ticas (sobre todo desde los padres) del esposo o de la esposa. Ello significa que el peso de la marcha del nuevo hogar recae de modo completo en la pareja, sin que esto sea obst谩culo para mantener una sana relaci贸n con los propios padres o con los padres de la otra parte, y as铆 lograr esa armon铆a que tanto ayuda a todos.

Una familia no puede madurar si gira continuamente en torno a sus or铆genes. El centro de gravedad de la nueva pareja tiene que ser el amor mutuo, al que se a帽aden las obligaciones hacia los hijos que puedan nacer.

Son dos pistas importantes que pueden ayudar a todos, a los familiares pol铆ticos y a los esposos, para armonizar los deseos buenos y las aspiraciones leg铆timas de todos.

No faltar谩n, ciertamente, momentos de dificultad y diferencias de opiniones. Con un poco de paciencia y un mucho de sano respeto ser谩 posible afrontarlas de la mejor manera posible: para el bien de los esposos, y para la paz en los corazones de sus respectivas familias pol铆ticas.

El padre abad recibi贸 con un abrazo muy fuerte a Juan y Laura. Apenas llevaban un mes de casados, y quer铆a decirles tantas, tantas cosas… Fueron juntos al despacho de la parroquia. Hablaron sobre el viaje de bodas, los regalos, los planes para el futuro inmediato.

Al final, con un tono de voz lleno de cari帽o, el padre abad abri贸 su alma para darles un generoso paquete de consejos. 芦Supongo que ya les habr谩n dicho tantas cosas. Si me permiten, como les conozco desde ni帽os, tambi茅n quer铆a decirles unas palabras ahora que inician una nueva etapa.

Los veo muy felices y muy enamorados. Agradezcan a Dios el don del cari帽o que se tienen, y cu铆denlo mucho. No se acostumbren a vivir juntos: cada d铆a debe ser algo nuevo, maravilloso, propio de verdaderos enamorados. No dejen de decirse una y otra vez que se aman.

No lo supongan: necesitan record谩rselo con las palabras y con los gestos. Que el tiempo no ponga polvo de rutina entre ustedes. Adm铆rense del amor que se tienen. Puede pasar la belleza del cuerpo, puede venir una enfermedad, puede llegar un momento en el que falte el dinero en casa.

Pase lo que pase, Juan y Laura, cada uno es un don maravilloso para el otro. Por eso, no dejen de tener detalles de cari帽o. Los tuvieron cuando eran novios y cada uno quer铆a conquistar al otro. Ahora tambi茅n tienen que 鈥渃onquistarse鈥. Juan, ponte guapo, de verdad, cuando est茅s con Laura.

Laura, ya eres muy hermosa, pero no dejes de mantenerte bella para Juan. Tengan a Dios en el primer lugar dentro de la casa y fuera de ella. Dios nos ha creado, y quiso que el ser humano fuese var贸n y mujer. Son complementarios, est谩n hechos el uno para el otro, y desde esa complementariedad son fecundos.

Reciban por eso como una enorme bendici贸n de Dios cada hijo que empiece a vivir desde el amor que se tienen. S铆, ya s茅 que desean tener hijos. Ojal谩 vean a cada uno de ellos como un don de Dios. Lleguen como lleguen, lleguen en un buen momento o en un momento dif铆cil, 谩menlos y si茅ntalos siempre como una misi贸n, como parte de ese amor que ahora les acaba de unir como esposos.

Si no llegan… dejen esto en manos de Dios. El hijo no es nunca un derecho: es un don. Esperarlo es correcto, pero no como una posesi贸n. Amarlo es un deber dulce y agradable, si Dios lo env铆a, porque nace del amor y para el amor. No se ahoguen mutuamente: cada uno tiene su personalidad.

Pero ahora esa personalidad ha dado un s铆 al otro, a la otra, y ese s铆 har谩 posible el milagro de dejar los propios caprichos para contentar a quien tanto se ama. En ese contentar al otro hay que saber dejarle un cierto espacio de libertad, pero sin que se rompa la unidad que el matrimonio acaba de crear.

Son el uno para el otro: esa es la mejor manera de armonizar la libertad que Dios les ha dado para amar. Por eso, no se 鈥渟ofoquen鈥, no quieran ver al otro como una posesi贸n, no busquen anularlo ni destruir las cualidades que Dios ha puesto en su coraz贸n.

Muchos matrimonios se destruyen cuando uno pretende tener al otro siempre a sus pies, sometido en todo a sus gustos. Y tambi茅n fracasan cuando los esposos viven en la actitud de quien espera conservar la propia 鈥減ersonalidad鈥 y no quieren ceder nunca ni en nada lo que hasta ahora ha sido su estilo de vida.

Empezar as铆 el matrimonio es lo mismo que comprar todos los boletos para el fracaso. El amor va hacia lo opuesto: si quieren triunfar como esposos, acepten el camino de la renuncia del propio gusto para contentar al otro, en todo lo que no ofende a Dios.

De verdad, es maravilloso encontrarse esposos de muchos a帽os que todav铆a viven totalmente el uno para hacer feliz al otro. As铆 me gustar铆a verles siempre a ustedes. Hay que estar alerta ante el peso del ego铆smo, o cuando uno se encierra dentro de s铆 mismo para defender 鈥渟us derechos鈥.

Ceder no es sin贸nimo de debilidad, si cedemos en cosas accesorias. Ceder es parte del amor que desea dar contento al amado. As铆 me gustar铆a verles siempre, felices porque buscan hacer feliz al otro. No olviden que no somos perfectos. Ni t煤, Juan, ni t煤, Laura. Por eso hay que tener una actitud continua de superaci贸n, para salir de los baches.

A la vez, hay que tener un gran esp铆ritu de perd贸n, para que nunca el defecto que veas en el otro te lleve a empa帽ar ese amor tan fresco que ahora se tienen. Comenten lo que sienten, lo que piensan, y tomen las decisiones en com煤n. No quieran 鈥渢riunfar鈥 sobre el otro.

Tampoco se guarden dentro dudas o inquietudes que crecen hasta convertirse en aut茅nticos enemigos del amor. Busquen tiempo para abrir eso que llevan dentro, con realismo y sencillez. Nunca acepten una suposici贸n contra el otro, ni menos cr铆ticas que se escuchen desde fuera.

Trabajen por ser trasparentes y limpios, como el agua cristalina, pero sin durezas. Si hay que reprochar algo objetivo, d铆ganlo con tanto cari帽o que hasta d茅 gusto el estir贸n de orejas… Dios les ha amado desde toda la eternidad, les ama ahora, les amar谩 siempre.

Dejen a Dios el mejor lugar en la familia. B煤squenlo en la confesi贸n si alguna vez el pecado ha llegado a la propia vida. Rec铆banlo limpiamente, cada domingo, en la santa Misa, donde les espera como esposos. Busquen momentos como familia para rezar juntos, para leer la Biblia, para ayudar m谩s a la parroquia y a tantas personas necesitadas.

En lo que est茅 de mi parte, cuenten conmigo. He visto matrimonios muy hermosos que han fracasado por una tonter铆a. He visto matrimonios que han pasado por pruebas muy duras, pero han salido adelante. He visto matrimonios que 鈥渟iguen鈥 por inercia, pero aburridos, sin fuego, sin cari帽o, sin amor. 隆C贸mo me gustar铆a que no pasase esto entre ustedes!

El mundo en el que vivimos no ayuda a vivir bien el matrimonio. Pero Dios es m谩s fuerte que el mundo. Con Dios pueden ser una pareja santa y feliz. As铆 lo deseo de coraz贸n. Quisiera verles siempre como ahora, como t贸rtolas enamoradas, o incluso cada d铆a m谩s y m谩s tiernos y delicados. Ya ven, me sali贸 un serm贸n de nuevo.

Es el vicio que tengo desde hace a帽os. Pero no se pueden imaginar la alegr铆a que siento al verles unidos en el matrimonio seg煤n Jesucristo. Que 脡l les acompa帽e siempre. Que el Esp铆ritu Santo les bendiga en sus pensamientos, en sus palabras, en sus acciones.

Y que la Virgen Mar铆a y san Jos茅 les ense帽en c贸mo se vive de verdad en una familia que busca en todo, siempre, hacer lo que agrada a Dios y lo que agrada al propio esposo, a la propia esposa, a los hijos. Que Dios les bendiga mucho. Y, si 脡l as铆 lo dispone desde el amor que ya ha sido bendecido por el matrimonio, les espero pronto para el bautismo del primer hijo…禄.

El autor de esta historia, se llema Fernando Pascual. Yo solo se la tom茅 prestada para compartirla contigo. Si te ha hecho bien, reza pues, una breve oraci贸n por Fernando en acci贸n de gracias por sus palabras.

Por mi parte un gran cari帽o y hasta nuestro pr贸ximo encuentro.

 

Pablo C贸rdoba

Tu amigo escritor

P.D.聽 Si sientes necesidad de contarme asuntos sobre tu matrimonio o quieres preguntarme algo en particular o pedir alguna pauta para resolver alg煤n inconveniente conyugal, puedes hacerlo respondiendo a esta direcci贸n de correo o a contacto@pablocordoba.com

Recuerda que siempre ser谩 un gusto escucharte.

 

 

 

 

 

El lobby LGBT (Lesbianas Gays Bisexuales Transexuales) lanz贸 una campa帽a de protesta contra el libro de Richard Cohen: Comprender y sanar la homosexualidad, publicado hace siete a帽os por LibrosLibres.

A modo de orientaci贸n sobre la naturaleza y sentido de la obra de Cohen, publicamos la entrevista que concedi贸 en 2004 con motivo de la publicaci贸n en Espa帽a de su obra.

* * *

El entrevistado, durante los 煤ltimos veinte a帽os, ha ayudado a miles de hombres, mujeres y adolescentes a recuperar su identidad de g茅nero.

驴Qu茅 pretende usted con Comprender y sanar la homosexualidad?

En este libro recojo mi experiencia personal y terap茅utica acerca de la atracci贸n homosexual. Presento las causas b谩sicas de la atracci贸n hacia las personas del propio sexo, es decir, por qu茅 un hombre se siente atra铆do sexualmente por otro hombre, o una mujer, por otra.

Tambi茅n expongo un modelo de recuperaci贸n y numerosos testimonios de personas que yo he tratado y que ya han logrado realizar el cambio de la homosexualidad a la heterosexualidad. Todos podemos lograr lo que nos propongamos. Si estamos decididos, contamos con el amor de Dios y el apoyo de otras personas la curaci贸n es posible. Por supuesto, en el momento actual, muchos dir谩n que no es posible salir de la homosexualidad. Eso es, sencillamente, un mito, porque el cambio es posible.

Una obra para ayudar a los homosexuales que no quieren serlo.

Antes de ser terapeuta, usted mismo ha vivido la homosexualidad en primera persona…

Efectivamente. Yo me sent铆a atra铆do sexualmente por los hombres. La gente me dec铆a que yo hab铆a nacido as铆 y que el pensamiento de cambiar era absolutamente inviable, y que terap茅uticamente era adem谩s contraproducente. Yo pensaba: 隆Ni hablar! Cualquiera puede conseguir lo que anhela si tiene un ardiente deseo, elabora un buen plan, obtiene apoyo de otros, y se lanza decididamente por ello.

Despu茅s, he podido aconsejar a muchos hombres, mujeres y adolescentes sobre c贸mo salir de la homosexualidad precisamente porque yo mismo me negu茅 a escuchar a los que me dec铆an: 芦S茅 honrado contigo mismo: t煤 naciste as铆. Ac茅ptalo禄. Yo me daba cuenta de que algo no iba bien, por m谩s que a m铆 alrededor insistieran en que era lo m谩s normal del mundo.

Logr茅 descubrir de d贸nde proven铆an los deseos que yo ten铆a hacia los de mi propio sexo, aprend铆 a curar aquellas heridas, y a dar cumplimiento a las necesidades que segu铆an insatisfechas desde mi infancia.

La lectura de este libro y el seguimiento de este plan redundar谩 en un gran beneficio: un camino de salida para volver a ser normal. He cometido tantos errores que eso permitir谩 a otros evitar algunos de los obst谩culos en el camino hacia la libertad. He ayudado a otros a conseguir que lo que a m铆 me llev贸 diez a帽os a ellos les cueste uno, dos o tres.

驴A qu茅 tipo de lectores est谩 destinado su libro?

Escrib铆 este libro pensando tanto en los psicoterapeutas profesionales como en el p煤blico en general, incluyendo -por supuesto- a quienes sienten inclinaciones sexuales hacia personas de su propio sexo y perciben al mismo tiempo que hay algo incorrecto en ello, as铆 como a personas que conocen a alguien en esta situaci贸n.

Me encuentro en la posici贸n privilegiada de haber sido primero el paciente y ahora ser el terapeuta. No s贸lo luch茅 con mis inclinaciones homosexuales no deseadas, sino que tambi茅n tuve que luchar igualmente buscando profesionales que comprendieran mi condici贸n y supieran c贸mo ayudarme para que me curara. Me result贸 muy dif铆cil explicarme ante terapeutas que carec铆an de la clave del problema.

Actualmente en los Estados Unidos y el resto del mundo los centros universitarios ense帽an una 芦terapia de afirmaci贸n gay禄. El objeto de este libro es ayudar a los terapeutas, consejeros, cl茅rigos y dem谩s personas a comprender c贸mo ayudar a hombres y mujeres que sienten atracci贸n no deseada (egodist贸nica) hacia las personas de su mismo sexo. Tambi茅n es una gu铆a para 芦vencedores禄. Tengo la esperanza y por ello rezo de que, a su tiempo, el estigma de la atracci贸n hacia las personas del mismo sexo decaiga y prevalezca la comprensi贸n. Ojal谩 que este libro sirva como trampol铆n hacia ese sue帽o.

驴Qu茅 opina usted del movimiento homosexual?

El movimiento en pro de los derechos de los homosexuales ha prestado un gran servicio a la sociedad al sacar la cuesti贸n de la homosexualidad 芦fuera del armario禄 y al ponerla a la luz.

Tanto en el pasado como en el presente, a las personas con orientaci贸n homosexual les ha fallado mucha gente dentro de instituciones religiosas y sociales, y de la profesi贸n m茅dica y psiqui谩trica. Hasta hace unos decenios les hicieron objeto de rid铆culo sin ofrecerles esperanza de curaci贸n y exacerbaron sus heridas de distanciamiento mediante prejuicios y discriminaci贸n social.

Y ahora, en lugar de arrodillarse y pedirles perd贸n, lo que han hecho esas mismas personas e instituciones es sucumbir a la aceptaci贸n de la homosexualidad en nombre de la tolerancia. A m铆 esto me parece una forma de religi贸n barata y de ciencia superficial.

Sin embargo, de puertas adentro, la mayor parte de la gente se siente mal con la homosexualidad. La soluci贸n no est谩 ni en la ciega aceptaci贸n ni en la tolerancia indiscriminada. La respuesta pasa por la comprensi贸n y el amor.

P.D. Espero que con la publicaci贸n en mi sitio de esta entrevista, poder dar un testimonio y una palabra de aliento a tantos que acuden a m铆, haci茅ndome est谩 pregunta: 驴puedo dejar de ser gay?

Evidentemente, la respuesta est谩 en tu decisi贸n.

Yo respeto tu libertad, por favor, quien no est茅 de acuerdon con el Dr. Cohen, respete a quienes creemos en 茅l.

Un saludo cordial,

Pablo C贸rdoba
Tu amigo escritor

 

“Que la Iglesia no se meta en mi cama…”. “Que no me diga a m铆 lo que debo hacer con mi sexualidad…”. “Yo con mi sexualidad hago lo que quiero…”

Suele escucharse en alguna reuni贸n familiar o en la calle. Y es verdad.

La Iglesia no puede prohibirnos… ni decirnos lo que debemos hacer o dejar de hacer en nuestra intimidad, pero de all铆 a que no tenga nada que decir sobre la sexualidad… 驴A ti qu茅 te parece?

Un fuerte abrazo,

Pablo C贸rdoba

Tu amigo escritor

P谩gina 1 de 612345...脷ltima »
 

Copyright 漏 2011 Pablo C贸rdoba - All Rights Reserved

Entradas (RSS) y Comentarios (RSS)

Theme desarrollado por Manifesto para WordPress.org