por Pablo Córdoba | No hay comentarios
La conversación había llegado a una instancia sin retorno, cuando con ansiedad respondí:
–¿La fe –pregunté en voz baja– es la pieza que falta para aceptar y entender lo que por el momento no comprendo?
–Así es. Y esa pieza soy yo –afirmó una mujer madura y segura de lo que estaba diciendo. Era la Fe–. Yo soy el ingrediente que le falta a la receta del conocimiento moderno. Sólo desde la fe podrás comprender lo dicho anteriormente.
Soy precisamente quien dará las repuestas a todos tus interrogantes y la solución a todos tus problemas.
–Si es así; empezaré a preguntar ahora mismo. Tengo tantas dudas y tantos
miedos…
–Shh… mientras estés conmigo, no hay motivos para tenerle miedo ni a la vida ni a la muerte… menos a tus dudas de fe.
–De acuerdo. Ahora, ¿por qué insiste tanto el Amor con el tema de Dios?; si a mí nunca me interesó ese tema. ¿para qué complicarme la existencia? Prefiero pasarlo por alto. A ver si me pide que cambie. Demasiados problemas tengo…
–Aunque nunca quisiste sintonizar con Dios, desde que tienes uso de razón hay algo en tu interior que te dice lo que está bien y lo que está mal, ¿verdad?, y eso siempre te ha preocupado.
–Tal vez.
–¿Esto quiere decir que, antes de que el Amor te planteara el tema, vos tenías la noción en tu conciencia de que hay un Ser Superior que rige la vida de las personas?
Ahora, tu momento de reflexión:
Creías que nunca ibas a encontrar respuestas a tus problemas. ¿No te alegra saber que hay solución?
Te aseguro, que dejándote iluminar por la luz de la fe encontrarás la salida de tus laberintos. Dios es el único que te puede iluminar; siempre y cuando tenga tu aval. Necesita de tu autorización, tu permiso.
No importa si nunca te interesó saber de Dios, si quieres pasarlo por alto, si lo venís ignorando. Probablemente lo haces para no complicarte la vida… Pero, ¿podría estar tu vida más complicada? ¿No te gustaría encontrar la salida? Entonces, ¿qué esperas para dejarte iluminar?
¿No será la fe, la pieza que falta en el rompecabezas de tu vida? El ingrediente que falta en la receta de tu felicidad.
Pablo Córdoba
Tu amigo escritor
Categoria: f) Sobre dudas de fe | Tags: Tags: creer en Dios, para los que no creen,
por Pablo Córdoba | 3 Comentario

El siguiente es un fragmento de uno de mis libros que comparto para invitarte a una reflexión personal. Espero te haga bien.
-Yo solamente quiero gozar, divertirme. Hacer lo que siento, pasarla bien, SER FELIZ; a mi manera. No soporto que me digan lo que tengo que hacer. Menos, que me hablen de Dios… Yo sueño con ser feliz, pero a mi modo.
–¿Ese “ser feliz a tu modo” coincide con lo que Dios tiene soñado para ti?
–Ya sé que no. Pero no me importa. Tampoco creo que a Dios le importe.
–¡Claro que le importa! Ante sus ojos todos somos importantes, tú también. Es más: te quiere tanto, que desea que seas plenamente feliz. Por eso insiste con que te perfecciones hasta terminar la obra que Él comenzó. Espera que seas compasivo, generoso, honesto, amable, atento… Que llegues a ser santo, como lo fue su Hijo en la Tierra.
–¿Santo, yo? No. Ni loco.
–Entiendo. Cómo no voy a entenderte si ése es el pensamiento típico de una humanidad ingenua que desplazó a Dios del centro del Mundo y se coronó a sí misma reina del Universo. ¡Qué disparate! Dejar a un lado a Dios para hacer lo que “libremente” les place, tal como vos venís haciendo.
Tu momento de reflexión personal:
Todos soñamos con ser felices. Detrás de esos sueños construimos nuestra existencia: estudio, trabajo, ahorros, viajes, profesión…Y Dios queda a un costado. Nos constituimos en centro y en dueños de nuestras vidas. Vivimos pendientes de nuestras preocupaciones, y según nuestro antojo.
No obstante, no olvides que las personas que están pendientes de sí mismas, que actúan buscando su propia satisfacción… no son felices.
Sólo quien se olvida de sí y se entrega a los demás puede ser feliz, con una felicidad que es preparación y anticipo de la felicidad eterna. Los demás, mientras no aceptemos la voluntad de Dios, seguiremos siendo unos pobres infelices insatisfechos.
Te dejo un fuerte abrazo y agradezco tus visitas a mi sitio y de manera especial, tus comentarios,
Pablo Córdoba
Tu amigo escritor
Categoria: Sin categoría | Tags: Tags: Descubre Cómo, para los que no creen, santidad,
–Tampoco es cierto que, por escape a la mente humana, Dios sea un misterio completamente desconocido. Hay muchas cosas que el hombre conoce, pese a no comprenderlas. Por ejemplo que Dios es uno y trino a la vez.
–¿Y eso qué significa? –le pregunté.
–Significa que Dios es uno y único, y que en Él hay tres personas diferentes: Padre, Hijo y Espíritu Santo. No se sabe cómo es posible que pueda ser uno y tres personas simultáneamente. Es un misterio.
Pero esto no significa que el hombre no pueda conocer otras cosas de Dios.
–No entiendo.
–El hombre conoce muchas cosas de Dios, pese a que no las comprende, por que le han sido reveladas. El misterio de la Santísima Trinidad, es una de ellas. Una verdad revelada por Dios para que los hombres lo conocieran y creyeran en Él.
–No me parece razonable creer en cosas que uno no puede comprender.
–Así como es lógico que un niño recién nacido no entienda cuál es la relación amorosa que une a sus padres; también es lógico que un ser limitado, como el ser humano, no comprenda que su Padre es trino y uno a la vez –me respondió la Fe.
–¿Qué tiene que ver la Santísima Trinidad?
–El hecho de que el niño no entienda cómo es la relación entre sus progenitores no quiere decir que ellos no sean sus padres.
–¿Y?
–Puesto que el niño no puede comprender la existencia de sus padres; tampoco puede negar que existan. Pensar que sus padres no existen, debido a que él no los conoce o no los comprende…
–Sería un absurdo.
–Aunque no hayas entendido el cómo y el porqué, jamás has dudado de que tus padres son tus padres simplemente porque ellos te lo dijeron. Con Dios pasa algo parecido. Él fue quien le dijo a los hombres que es Dios y fue quien dijo que Cristo es su hijo… Cristo fue quien dijo que Dios es uno y trino.
–No me parece “tan” razonable creer…
Tu momento de reflexión:
A ti qué te parece: ¿no te resulta razonable creer en aquello que sale de los labios de Dios? ¿O a vos también, te parece irracional, creer en cosas que no podés entender?
Si lo deseas, puedes comenzar a leer el libro ahora mismo, haciendo click aquí
Pablo Córdoba
Tu amigo escritor
Categoria: f) Sobre dudas de fe | Tags: Tags: creer en Dios, para los que no creen,
por Pablo Córdoba | No hay comentarios
No estaba dispuesto a aceptar esa vanas verdades. Rompí el silencio y le dije al Amor sin más vueltas:
–Estos no son temas para mí. No logro entenderlos. Son asuntos para bichos raros: filósofos, teólogos… Yo no entiendo nada. Tuve un amigo que le gustaban estos asuntos complicados. ¡Pobre infeliz! Ni siquiera el más inteligente, entendía sus planteos y preocupaciones. Yo tampoco.
–¿Aún no has comprendido?
–Cuanto más razono sobre la existencia de Dios o sobre el sentido del dolor, menos comprendo. Ni siquiera logro dar con el sentido de mi propia existencia. Ni siquiera eso…
–Tengo que darte la razón. Para entender los planteos de la existencia humana no alcanza con la razón y el corazón. Pero no te exijo que los resuelvas ahora. Sólo te pido un cambio de actitud. Sin ese cambio, jamás resolverás el problema de la existencia humana, ni el de Dios ni de nada. ¿De acuerdo?
–No sé de qué estás hablando –le confesé.
–Conocés la repuesta. ¿Qué decía tu amigo cuando lo mirabas con cara de no saber de qué hablaba?
–Me decía que no pusiera la cara que tienen las vacas cuando ven pasar al tren. Y renglón seguido agregaba: “digo vaca por no decir hombre moderno, y digo tren por no decir la fe”.
–Clarísimo.
Lentamente nacía un extraño silencio.
Ahora tu reflexión:
¿Qué falta para entender y resolver los planteos de la existencia humana, los problemas de MI existencia? ¿Qué, para encontrarle el sentido adecuado a mi vida?
Te doy un dato importante: la fe es la luz, el conocimiento sobrenatural, que ilumina el entendimiento humano para que sin ver podamos entender y creer lo que Dios nos revela.
Seguramente habrá muchas cosas del mundo y de tu propia existencia que no entiendas. ¿Te gustaría entenderlas? ¿Te gustaría desvelar algunos misterios de la existencia humana?
Pablo Córdoba
Categoria: f) Sobre dudas de fe | Tags: Tags: creer en Dios, para los que no creen,
por Pablo Córdoba | 2 Comentario
La noche estaba cubriendo con su manto al jovén protagonista de la historia y al anciano que con voz pausada lo guiába en la gran aventura de encontrarse con Dios, cuando le dijo:
–Es inútil querer escaparle a Dios. Su voz está grabada en tu corazón y no la podrás acallar. No hay nadie que la pueda silenciar. No hay ruido, por fuerte que sea, que la pueda aplacar -le dijo el viejo cerrando sus ojos.
–Quiere decir que mis intentos son en vano -respondió el joven en tono de desafío.
–Inútil y contraproducente -respondió con energía.
Cuanto más te alejes de Él, más infeliz te sentís. Querer eludir este tema es un sin sentido agobiante. Dios te anda buscando, no para anular tu personalidad ni para castigarte; sino, para demostrarte que te ama. Quiere darse a conocer para que puedas creer en Él.
–¿Cómo creer en Dios; si no lo puedo ver? No creo en lo que no puedo ver ni tocar -dijo algo impaciente.
–¿Has tocado el hielo de Alaska? -le preguntó el anciano con una sonrisa.
–No.
–No has pisado el suelo de Alaska, sin embargo, estás seguro de que existe; porque lo has visto en los mapas, porque has visto fotos de esquimales o porque has conocido gente que estuvo allí.
Para ti Alaska existe; aun sin haber tocado sus hielos tienes un conocimiento indirecto “del país de las sombras largas”.
Muy bien. Ahora: ¿alguna vez viste a Júpiter, a Saturno o a algún otro planeta?
–Directamente no. Pero los vi en Internet y leí unos artículos en la National Geographic.
–Sin embargo sabes que existen, porque crees en los científicos que han constatado sus existencias.
–¿Piensas qué soy un ignorante? -respondió secamente.
–No. Solo quiero que entiendas que, aunque no lo veas o no lo puedas tocar, Dios existe. Tal como existen Alaska y los planetas.
Tu momento de reflexión:
No quiero desalentarte pero es inútil que le sigas huyendo. No soy yo el que saca el tema. Es Dios el que te está hablando. Te está esperando y, aunque no lo puedas ver ni tocar, te está buscando.
Sabe de tus preocupaciones, tus miedos, tus errores, tus vergüenzas, por eso sale a tu encuentro. Está dispuesto a mostrarte la salida; siempre que le des tu consentimiento.
Él, más que nadie, quiere que armes tu rompecabezas. Está dispuesto a ayudarte para que así suceda. ¿Qué esperas para dejarte encontrar por tu Padre del Cielo?
¿Qué esperas?
Pablo Córdoba
De la Saga de libros-digitales: Descubre Cómo
Categoria: f) Sobre dudas de fe | Tags: Tags: creer en Dios, para los que no creen,
Copyright © 2011 Pablo Córdoba - All Rights Reserved
Entradas (RSS) y Comentarios (RSS)
Theme desarrollado por Manifesto para WordPress.org