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Pablo C贸rdoba, tu amigo escritor.
Pablo C贸rdoba, tu amigo escritor.

Posts etiquetados con ‘trabajar feliz’

 

Difruta de este video y luego, cu茅ntame por favor, cu谩l es la frase que m谩s te impact贸. Escr铆bela en comentarios, aunque no la recuerdes textualmente, dejala escrita con tus palabras.

Muy agradecido, Pablo C贸rdoba.
 
 

Cu茅ntame, por favor, cu谩l es la frase que m谩s te impact贸. Escr铆bela en comentarios, aunque no la recuerdes textualmente, dejala escrita con tus palabras.

Muy agradecido, Pablo C贸rdoba.

 

Quienes han le铆do el libro n煤mero 1: “C贸mo darle Sentido a tu Vida” podr谩n gozar y apreciar las declaraciones de esta excelente pianista que, pareciera haber le铆do el libro y ponerlo en pr谩ctica.

Espero que difrutes de su m煤sica y tambi茅n de sus palabras. Pero sobretodo que recuerdes que t煤 tambi茅n peudes y tienes el deber de ser el gran concertista de tu vida, sin importar a lo que dediques. No necesitas ser pianista, para ser un gran concertista.


La entrevista

Soy Leticia G贸mez-Tagle, pianista concertista. En M茅xico, hace 25 a帽os, gan茅 un concurso nacional de piano en la Sala Chopin y el premio era una beca otorgada por el ministerio austriaco de educaci贸n para estudiar en la Universidad de M煤sica y Arte Dram谩tico en Viena.

Conoc铆 el Opus Dei antes de irme a estudiar la carrera de piano en Austria. Despu茅s de algunos meses, me decid铆 a ir por el camino de la llamada a la santidad en medio del mundo y desde entonces soy numeraria de la Obra.

Una pianista se santifica como cualquier otra persona: trabajando bien y buscando a Dios en todo lo que se hace. Eso quiere decir que trato de estudiar a fondo y de tocar cada concierto cara a Dios. Ofrezco las horas de estudio y trato de hacer rendir el tiempo al m谩ximo.

Hay obras para piano muy dif铆ciles de leer, de tocar, y es necesario estudiarlas con intensidad antes de tocarlas en p煤blico. En esos momentos exigentes pienso siempre en lo que dec铆a san Josemar铆a: hay que cuidar las cosas peque帽as en el trabajo y en todo lo que se hace, pues son muy importantes.

La profesi贸n no es solamente un medio para ganarse la vida, sino un modo de servir a los dem谩s. Mi profesi贸n es regalar m煤sica a los dem谩s, ya sea tocando en concierto o dando clases. Al impartir clases se puede hacer mucho bien en la formaci贸n humana de los ni帽os y los j贸venes y al mismo tiempo, son una oportunidad de vivir muchas virtudes: orden, perseverancia, etc. Al tocar en concierto tambi茅n se puede ayudar a que la gente se acerque a Dios, pues la m煤sica, de por s铆, eleva a un plano espiritual.

La llamada a la santidad es universal y m谩s all谩 de la geograf铆a o la nacionalidad, lo importante para poder percibirla con claridad es la vida de fe que cada quien tenga. En el caso de Europa central, por el momento, la gente vive bastante bien. A veces, por tener todo lo material, algunos se olvidan de Dios, pero muchos no est谩n satisfechos con esa forma de vida y perciben que les falta algo importante; nosotros sabemos que ese 鈥渁lgo鈥 es la fe.

En el transcurso de mi profesi贸n como concertista, he conocido mucha gente de varios pa铆ses, y siempre he comprobado que cuando establezco con alguien una aut茅ntica amistad, trato de darle lo mejor de m铆. Esa es la misma manera en que transcurre mi vida con Dios. La espiritualidad del Opus Dei me ha ayudado a mejorar mi relaci贸n con Dios y tambi茅n a desarrollarme m谩s en mi profesi贸n鈥 me ha hecho muy feliz.

Dios en el trabajo

por Pablo C贸rdoba | No hay comentarios

 

驴No te ilusiona pensar que poniendo un poco de amor
en tus tareas diarias, vas a descubrir ese pedacito de Dios,
escondido en tu trabajo?

Del libro: C贸mo darle Sentido a tu Vida.
Comienza a leer el libro on-line haciendo clic aqu铆

 

En la compa帽铆a, lo m谩s importante eran las ventas. Hab铆a que vender, vender y vender.

Con tal objetivo, desde la casa central se capacitaba a los gerentes y team leaders en el dominio de las t茅cnicas para manejar a los productores, asesores, o como quieran llamarles, en todo lo que sea ventas. El nombre era lo de menos, todos nos alist谩bamos como 鈥vendedores contratados鈥.

La empresa prestaba servicios las veinticuatro horas del d铆a y los siete d铆as de la semana. No hab铆a domingos, feriados, ni d铆a del trabajador. No 茅ramos empleados; form谩bamos parte de la empresa sin pertenecer a ella, depend铆amos de las ventas.

Era muy sencillo: al comienzo del per铆odo se establec铆an los objetivos de cada 谩rea. Todo se med铆a seg煤n resultados. El que no vend铆a ni produc铆a lo planificado; no alcanzaba los objetivos y, tarde o temprano, quedaba en la calle.

Quedar en la calle es un modo de decir: ya para vender est谩bamos en la calle. Una vez despedido, el empleado dejaba de 鈥減ertenecer鈥 a la prestigiosa compa帽铆a multinacional, se quedaba sin el pin y sin el logo, sin los cursos de capacitaci贸n en el exterior, sin las tarjeta personal, sin el viaje a las convenciones, sin la fiesta de fin de a帽o… con el curriculum bajo el brazo y la carga social y familiar de ser un desocupado.

 

Si por alcanzar los objetivos de la empresa no est谩s alcanzando tus objetivos personales, tarde o temprano estar谩s en problemas.

Es imperante no perder el trabajo; pero hay otras cosas que est谩s perdiendo a cambio. 驴No es m谩s preocupante haber perdido la fe, por ejemplo? 驴De qu茅 te sirve comprar el mundo en cuotas, si a cambio te pierdes de vivir la verdadera felicidad?

鈥淒e que te sirve conquistar el mundo entero, si a cambio pierdes tu alma鈥, le dec铆a Ignacio de Loyola a su amigo Francisco Javier, citando al Evangelio.

La situaci贸n econ贸mica y laboral del pa铆s es preocupante. El desempleo sigue creciendo y volver a la calle a buscar trabajo ser铆a fatal. Pero es m谩s tremendo que, en el atardecer de tu vida, te encuentres ante Dios con las manos vac铆as, desocupado de los problemas del pr贸jimo y con la carpeta curricular de tu vida debajo del brazo.

Si quieres conocer acerca de libro de donde fue extra铆da esta p谩gina, clickea aqu铆

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Categoria: a) el Trabajo | Tags: Tags: ,

 
 

Era un buen hombre. Serio, responsable y con ideales. Estaba casado, ten铆a dos hijos. Era ejecutivo en una importante empresa internacional, a la que hab铆a ingresado de joven como pasante.

Por su cargo no cumpl铆a horario dentro de la empresa, pero por sus obligaciones sol铆a estar siempre a primera hora y nunca llegaba a casa antes de la cena.

Despu茅s del trabajo segu铆an las actividades. Los lunes entrenaba en un gimnasio cerca de su casa. Los martes cursaba un postgrado en la Universidad de la ciudad.

Los jueves ten铆a una cita sagrada: se reun铆a a con sus amigos a comer, tomar unos vinos y conversar de manera distendida. Los viernes, sol铆a volver a casa 鈥渢emprano鈥.

No ten铆a tiempo para asistir a las reuniones de su hijos del colegio, mucho menos para llevarlos al m茅dico o al dentista. Le resultaba imposible llevarlos a un cumplea帽os o ayudarle con las tareas de la escuela.

El joven entusiasta que trece a帽os atr谩s hab铆a dicho S铆 en el Altar por que quer铆a formar una familia, amar a su esposa, tener hijos y ser feliz… Se hab铆a convertido en el hombre sin tiempo.

Sin tiempo para la esposa, para los hijos… para la familia. Un buen d铆atambi茅n se qued贸 sin trabajo.

Cuando quiso regresar a casa y encontrar consuelo descubri贸 que, adem谩s de quedarse sin tiempo, se hab铆a quedado sin esposa, sin hijos y sin familia.

 

Pablo C贸rdoba.

P.D. Si conoces alg煤n hombre que est茅 en una situaci贸n similar, puedes hacer click aqu铆 y pensar en hacerle este excelente regalo.

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